1.02. "Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?

Existen varias opiniones - opiniones sinceras - en cuanto a la condición del hombre en la muerte.

Algunos dicen que si un hombre bueno muere, su alma va inmediatamente al cielo; que si un hombre malo muere, va inmediatamente al infierno de fuego.

Otros dicen que esto no es completamente cierto. Dicen que, cuando un hombre muere, se detiene en un lugar llamado purgatorio para su purificación.

Hay muchos que creen - también sinceramente - que, cuando el hombre muere, duerme en forma silenciosa hasta el día de la resurección.

Inmediatamente puede verse que no es posible que todas estas opiniones sean correctas, pues son contradictorias.

Y por cierto que un hombre que está de este lado de la puerta no puede saber por si mismo lo que existe en la tumba o en el más allá.

Es comprensible, pues, que haya mucha confusión en este aspecto. Porque la muerte, por desgracia, sencillamente no puede someterse a experimentaciones en un tubo de ensayo.

He investigado la mayor parte de las teorías de los hombres respecto de la muerte y al más allá. He visto las tentativas de la teosofía de amalgamar las religiones más importantes en un esfuerzo por hallar la respuesta.

He investigado las religiones místicas del oriente y sentido la fascinación de sus exhortaciones.

El hombre no se olvida rapidamente de la desesperación que se nota en los rostros de los que lloran por un muerto. Tampoco se olvida de la confusión y la desesperación que revelan aquellos a quienes se les enseñó a decir: "No hay muerte", y sin embargo, lloran la muerte de algún ser querido.

He observado el crecimiento de las ciencias ocultas, - que han aprovechado plenamente la oportunidad que ha significado el aumento de las muertes causadas por el terrorismo, guerras, accidentes y desastres naturales, - durante los años recientes.

Además he estudiado las doctrinas de las diversas iglesias, he hablado con muchas personas y he examinado mis propios conceptos. Y, tengo que reconocer, en este sector del conocimiento es muy facil llegar a un punto tremendamente peligroso.

De manera que me vuelvo al más seguro de todos los terrenos que conozco, a la Palavra del Dios viviente, con sus preguntas sencillas y sus respuestas lógicas.

Y una de las preguntas más antiguas que alguna vez se haya formulado está registrada en el libro de Job capítulo 14, versículo 14: "Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?

Y el apóstol Pablo, ese genio intelectual de la fé cristiana, presenta la respuesta de una manera tan sencilla que nadie puede dejar de entenderlo:

"Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres" (1 Corintios 15:16-19).